Pues si, ya se acercan las fechas en las que todos nos regalamos cientos de cachivaches, algunos que no nos sirven para nada y otros que damos gracias por su llegada.
Y es que en estas fechas -consumistas- da lo mismo lo que se compre y a quien, lo importante es comprar a diestro y siniestro, da lo mismo si a nuestro sobrino de 5 años le regalamos el ultimo vídeo juego para la Wii marcado para +18 o si para nuestros queridos padres les regalamos lo ultimo en tecnología punta para el portátil.
Y digo yo, ¿tiene algún sentido este comprar compulsivamente, que el hacer feliz a nuestros seres queridos? porque se supone que estas fiestas de "paz y amor" son para pasarlas en familia alrededor del fuego de la chimenea y contarnos "que tal nos va la vida" ya que el resto del año pasamos, mas con pena que con gloria, sin apenas contacto con los que deberíamos estar siempre pendientes.
¿Sustituyen estos "regalos" a nuestro verdadero sentimiento de cariño, a lo que deberíamos reflejar día a día con nuestro familiares? ¿Nos libramos de esta forma de la "carga" que supone estar pendiente del que nos quiere con un simple regalo por Navidades y otro quizás por su cumpleaños evitando así el contacto diario tan necesario para que unas relaciones sean fructíferas?
Pensemos seriamente, con el corazón en la mano y recapacitemos (ahora mas que nunca en estas fechas) que es realmente lo que deberíamos reglar, no solo ahora sino durante todo el año a las personas que mas queremos.
Un saludo de vuestro bitacorero favorito.
jueves, 11 de diciembre de 2008
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